La fiebre y los niños (y sus padres)

Transcribo literalmente esta entrada de un blog de información pediátrica para padres muy recomendable (La Consulta sin cita…) que incluyo dentro mis blogs recomendados.

¿Qué es peor?

1)      Niño con fiebre de 39,5ºC que está jugueteando en la sala de espera o que, como mucho, está algo decaído mientras tiene fiebre pero que cuando se le baja, recupera su ánimo habitual.

2)      Niño que no respira y se está quedando morado/azul porque tiene una crisis asmática brutal, pero no tiene fiebre.

La fiebre se ha convertido en “el coco”, en un síntoma que desestabiliza los nervios del más ecuánime. Su aparición hace saltar las alarmas y muchas veces desencadena respuestas impulsivas en forma de “coge al niño y vámonos ahora mismo para que lo miren”, sin importar qué hora sea, ni qué tan lejos estés del centro de salud, ni cuánto tiempo lleve la fiebre, ni cómo esté el muchacho.

La realidad es que:

1)      En pediatría la fiebre aparece generalmente a consecuencia de una infección.

2)      Por lo tanto, la fiebre es un síntoma, no una enfermedad. Es la  manifestación clínica de que el sistema inmune está luchando para destruir o limitar al agente que produce la infección.

3)     Lo importante no es la fiebre sino cómo se encuentra el niño, lo que nosotros llamamos “estado general”.

4)      La gran mayoría de los cuadros febriles en el niño son producidos por infecciones banales de origen VÍRICO, sin mayor importancia y que se resuelven por sí solas en unos cuantos días, SIN NECESIDAD de antibióticos pero sí de cierta dosis de paciencia para entender que no se puede hacer imposición de manos para que la fiebre se vaya en un plis-plas.

5)      Repito: fiebre NO ES sinónimo de que haya que usar antibióticos.

6)      La fiebre NO PRODUCE convulsiones ni meningitis. El niño que convulsiona en un contexto de fiebre lo hace, digámoslo así, por una susceptibilidad particular de su sistema nervioso ante el aumento de la temperatura corporal. En esos casos, da igual si tiene 40°C ó 38°C.

Ayúdanos a ayudar:

Si traes a tu niñ@ a consulta apenas le aparece la fiebre, con casi total seguridad que te diré que ahora mismo no puedo comprobar la causa de la fiebre y que debemos esperar a que pasen al menos 24 horas para volver a valorar. Así, habrás perdido tiempo en la sala de espera y probablemente tendrás que volver al día siguiente porque la fiebre seguirá allí.

Por este motivo, me gustaría enumerar las razones que justifican traer a consulta a un niño con fiebre de menos de 24 horas de evolución:

–          Cualquier bebé menor de 3 meses, así esté como una rosa.

–          Fiebre con vómitos.

–          Fiebre y que aparezcan manchas en la piel.

–          Fiebre de más de 42ºC (sí, cuarenta y dos grados), que es el único caso en el que la fiebre por sí sola puede comprometer la vida del paciente.

–          Cuando el niño permanezca decaído, poco activo o pálido aún cuando se le baje la fiebre.

–          En resumen: si el niño tiene fiebre pero no tiene mala pinta y tiene más 3 meses, no hace falta venir corriendo al centro de salud, ni a urgencias, ni fuera de hora, ni al pediatra “particular”. Se puede esperar en casa tranquilamente 24 horas.

Por último, el hecho de que llamen de la escuela o de la guardería porque el niño tiene fiebre no es criterio para venir ipso facto, a menos que se cumplan algunas de las condiciones antes expuestas. No porque yo lo vea antes puedo hacer que se cure antes. De hecho, YO NO hago que se cure, el niño se cura solo. Pero casi nadie me lo cree.

¿Qué hacer con la fiebre?

  • Ante todo, calma y cordura. No hay que intentar bajarla a toda costa porque no siempre se conseguirá, sobre todo si es un cuadro que apenas comienza.
  • El que no baje la temperatura a las primeras de cambio no quiere decir que se trate de un proceso más importante o grave. Tampoco es más grave tener 40ºC que 38ºC.
  • El Piretal y el Deisy no son brebajes mágicos: generalmente no se verá su efecto en menos de una-dos horas, si acaso. Por lo tanto, no se puede esperar que, de entrada, la temperatura disminuya más de 1 grado. Y si se lo das y la temperatura aumenta, no es por culpa de ellos. Simplemente es que estaba subiendo y ya está.
  • Tampoco es necesario estar dándole al niño antitérmicos cada 4 horas ya que todos los medicamentos tienen su riesgo de efectos secundarios. El Deisy y el Piretal no son la excepción.
  • La finalidad de tratar la fiebre no es quitarla, sino disminuir el disconfort que pueda presentar el niño cuando le sube la temperatura. La fiebre cederá cuando desaparezca la causa que la produce. Como lo dije antes (me gusta ser pesado y repetitivo con esto) en algún caso habrá que dar antibióticos pero LA MAYORÍA DE LAS VECES solo se necesitan antitérmicos, mucho pero mucho líquido y, sobre todo, santa paciencia.

Por último, puntos clave y algunas recomendaciones generales:

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