No siempre hay que tratar

El acto médico, tal y como lo entendemos tanto sanitarios como pacientes termina con la emisión de un tratamiento o plan terapéutico. Es el final de un proceso que comienza con el motivo de consulta que hace venir al paciente, se sigue de una entrevista, posteriormente una exploración física, pruebas complementarias (radiografías, análisis, electrocardiograma…) si son precisas, la emisión de un diagnóstico (no siempre) y, al final… el tratamiento. Eso es y ha sido clásicamente así pero, tengo la sensación de que se ha vuelto algo perverso.

¿Y dónde radica la perversión?

En que hemos asociado el tratamiento con algo activo por parte del paciente, con hacer necesariamente algo y, fundamentalmente, con la toma de medicación. Hasta tal punto es así que a veces, si no termina la consulta con esta fase es vivido por el paciente y, por ende, por el médico como algo incompleto o insatisfactorio. Y nada más lejos de la realidad…

El paciente por su parte, espera que exista esa “pastilla mágica” que pueda quitarle ese dolor, esa molestia, esa queja o preocupación… no deja de ser la solución más rápida al problema. Pero no siempre a menudo no existe. La sociedad en que vivimos nos ha grabado en nuestra mente que “algo tiene que haber“. Y no es así.

El médico, movido por esa inercia, por esa demanda frecuente del paciente, entra en esa misma dinámica y puede vivir la consulta como una “Consulta interruptus” por no dar al paciente lo que cree que espera.

¿Y cómo se arregla?

Los médicos:
– Debemos cambiar el chip y no sentirnos obligados a dar un tratamiento.
– Recordar que no todos los pacientes vienen buscando una pastilla.
– Informar al paciente de lo que le ocurre y las posibles alternativas de tratamiento: Si es necesario/recomendable tomar una medicación (por ejemplo un antibiótico para una infección de orina) o si es una opción pero algo no necesario porque la enfermedad tiende a la resolución espontánea (por ejemplo, analésicos en un dolor de garganta) y recordar que no necesariamente el tratamiento debe ser un medicamento…. En cualquier caso, informar al paciente de las opciones y de la prevista evolución de la enfermedad para que él decida.

Los pacientes: Les recomiendo que, cuando acudan a consulta, les recuerden a su médico que sólo quieren tomar el tratamiento si es necesario, para que no se sienta obligado a “mandarle algo” y asumir la responsabilidad en su tratamiento. De esta forma puede evitar el riesgo de ser sobremedicado…

– Tiene usted una faringitis aguda. Tómese paracetamol cada 8 horas y, si no es suficiente, puede tomar también ibuprofeno…

– ¿Pero es necesario tomarlo?

– Necesario, no. La faringitis va a durar lo mismo lo tome o no. El tratamiento es para aliviar los síntomas. Pero a veces le alivia más un vaso de leche caliente… Y si en algún momento el dolor es más intenso, puede tomar algún comprimido.

– Vale. Me tomaré la leche caliente…

0 Responses to “No siempre hay que tratar”



  1. Dejar un comentario

Deja un comentario. Éste es un blog dirigido a profesionales sanitarios y sobretodo a pacientes. En ningún caso se atenderán consultas particulares (ver apartado de normas del blog).

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Mira el pajarito

@FernandoFabiani

Si te gusta Facebook

Blog Stats

  • 608,310 hits

@FernandoFabiani

#EligeMFyC

#EligeMFyC

MI VIDA SIN TI


A %d blogueros les gusta esto: